Sociedad

Asi son las casas en Valencia

Valencia, tierra de flores y fallas, de sol, playas y alegría. Una comunidad viva, con su gastronomía, su lengua y sus costumbres. Los hogares de los valencianos no son una salvedad, y asimismo cumplen ciertas peculiaridades que los distinguen de los de otras comunidades. Descubre con nosotros de qué manera son las casas de los valencianos.

El salón: Es el sitio donde los valencianos aguardan pacientes, comiendo naranjas, a que llegue cualquier data señalada para salir a la calle y lanzar petardos o bien cualquier otro género de instrumento pirotécnico.

El cuarto de estar: La sala donde los valencianos ven la tele y sienten una profunda añoranza al no poder gozar ya de Canal nueve. Los valencianos solteros o bien solitarios tienden a hurtar “ninots” de las fallas y convivir con ellos. Les charlan tal y como si fueran sus amigos o bien parejas y, a veces, pueden llegar a tener relaciones íntimas con ellos.

El dormitorio: Los dormitorios de los valencianos acostumbran a estar desprovistos de decoración o bien muebles, puesto que se trata de la zona de la casa en la que menos horas pasan. Los últimos estudios apuntan que un valenciano duerme una media de entre seis y diez horas mensuales. Las camas, no obstante, son de un tamaño más grande que el frecuente, pudiendo cobijar hasta a 5 o bien 6 personas. Un valenciano jamás se iría a la cama con menos gente.

La cocina: La sala en la que los valencianos guardan toneles de paella de la que se nutren cuando vuelven a casa a las 7 de la mañana.

Habitación del pánico: Es una sala acorazada, donde los progenitores valencianos pueden ocultarse cuando sus hijos vuelven a casa tras 4 días de celebración. Dentro acostumbra a haber provisiones de comida y petardos a fin de que quienes se protejan allá puedan matar las horas haciendo lo que más les agrada.

El jardín: El sitio de la casa donde las pequeñas valencianas, desde el momento en que nacen, son entrenadas 12 horas al día por sus madres para transformarse en falleras mayores. Allá las transforman en especialistas en el arte de la invisibilidad, el empleo de la espada y el arco, el combate cuerpo a cuerpo y el uso de los nunchakus, disciplinas no requeridas para transformarse en fallera mas que a los valencianos les agrada mucho educar.

La sala de invitados: Es donde los valencianos acogen a sus visitas y familiares. Estas salas acostumbran a estar ocultas bajo tierra y tienen entradas segregas por si acaso el familiar en cuestión es concejal de urbanismo y hay que esconderlo de la justicia.

Helipuerto en el tejado o bien piscina en terreno no urbanizable: El regalo de aniversario que les hace a los valencianos de 5 años su familiar concejal.

El teléfono: Práctico aparato que los valencianos utilizan para charlar a distancia con otros valencianos o bien aun con gente de otras comunidades autónomas.

El baño: El tiempo de espera para entrar a un baño en Valencia es de 15 minutos. Lo normal es que los valencianos entren en conjuntos de 2 o bien 4 personas. Por otro lado, los espéculos tienen incorporado un palo para “selfie” a fin de que las valencianas chonis puedan hacerse “selfies” de escotazo sin precisar levantar el brazo.

Torreón con mirador: En el torreón, los valencianos acostumbran a tener apostado al abuelo veinticuatro horas, con unos binoculares y una escopeta, por si acaso les invaden los alicantinos.

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