Familia insiste en bajar a una cala secreta a pesar de los 10mil coches aparcados en el arcén de la carretera

Seguro que no hay nadie, dice el padre de familia

chipiona-playa--644x362

Hoy os voy a llevar a una cala que no conoce nadie, había dicho el padre, orgulloso. Una familia de Barcelona ha insistido hoy en hacerse lugar a una caleta secreta de la Costa Brava aunque los 10mil coches aparcados en triple fila en el arcén de la carretera más cercana hacía presagiar que quizá no estarían solos. La familia ha ignorado los miles de bañistas que habían llegado antes y al grito de “qué gusto que no haya nadie” ha desplegado cuatro sillas, una sombrilla y dos neverita en el único metro cuadrado que había libre en la arena .

Un bañista entrevistado por este medio ha insistido también que “da mucho gusto está solo en una playa como esta, eso sí es vida”, ignorando por completo que estaba pisando seis personas mientras hacía la declaración. “Y qué sabor del agua, parece el Caribe”, ha recibirían, nadando entre bolsas de plástico y desechos diversas que ha catalogado como “auténtica fauna marina”.

A todo esto, el Servicio de Costas de la Generalidad de Cataluña advierte que “la obsesión por encontrar calas secretas está dejando las grandes playas vacías”. Y es que mientras las playitas llenan a rebosar, grandes playas como la de Castelldefels o varias del Maresme están totalmente vacías. “Cuando llega un bañista despistado salen todos los camareros de los chiringuito a buscarlo por si pueden, por fin, vender algo este verano”.

Leave a Reply